CARTA DEL PRESIDENTE: “A PESAR DE TODO … “

11 de març de 2014

CARTA DEL PRESIDENTE: “A PESAR DE TODO … “

De cara a la nueva temporada, que os deseamos sea mucho mejor que la del año pasado, recordamos la época en la que la pesca se gestionaba con un convenio de colaboración entre la FCP y la Administración, renovado el año 2004 por el conseller Espadaler; época en la que la pesca catalana fue el espejo en el que se miraron todas las Comunidades: 150.000 licencias, 23.000 federados, 247 Sociedades, venta de permisos en cualquier lugar y fácil para el pescador,… y en los pueblos ribereños, bares y restaurantes llenos y economía para sus casas. En definitiva, una gran labor de la cual estamos muy agradecidos al conseller Espadaler, que supo interpretar muy bien el mundo de la pesca.

Después gobernó el Tripartito y el año 2006 la coalición Iniciativa - Els Verds se hace cargo del Departamento de Medio Ambiente con el conseller Mila, y de la pesca con el director Luque. Ya en la primera reunión, las únicas preguntas fueron: ¿Cuanto recaudáis? ¿Qué hacéis con el dinero? Nuestra contestación: Hay una guardería, se repuebla, hay vehículos y cubas, se señaliza, en definitiva, se gestiona. Lo sorprendente es que nunca se nos preguntó por la pesca y su situación, lo que importaba allí era el dinero. Llegó el conseller Baltasar y la directora Buenaventura, y en la primera reunión nos dijeron que habían decidido eliminar el convenio, así que la FCP debía ingresar de manera retroactiva todo lo recaudado desde el mes de enero hasta el mes de junio en el que estábamos, a mitad de temporada y ya ejecutadas las inversiones a las que nos obligaba un convenio de 4 años de duración y en el que la parte de la Administración era solo un 12% frente al 100% que pasaron a reclamarnos.

A partir de ese momento empieza la era más negra de la pesca en Catalunya.

Primero se quiso hacer desaparecer a la FCP porque se la consideraba un contrapoder. Se nos reclamó una presunta deuda de 1.200.000 euros que todavía ahora se sigue sin acreditar, pero que ha servido para tenernos 7 años con las puertas cerradas y sin ninguna ayuda.

Con el actual Govern estamos en lo mismo, la presunta deuda sigue siendo la excusa perfecta para apartar a la FCP y atender las menos de nuestras propuestas. Nos dijeron que iban a gestionar con un modelo mucho mejor, el cual sería una referencia universal porque se iba a hacer el doble con el mismo dinero. Acertaron de pleno: Ha sido un modelo de referencia de lo que nunca se debe hacer, y lo que han conseguido ha sido situar la pesca catalana en el nivel más bajo de entre todas las Comunidades.

Consiguieron pasar de referente a ridículo: una FCP acosada; unas Sociedades arruinadas, desmoralizadas y empobrecidas, de las cuales sobreviven la mitad de las que había; de 23.000 federados a 3.000; de 150.000 licencias a 70.000 en 2012; los bares y restaurantes vacíos de pescadores; los ríos y costas sin vigilancia; los cotos mal señalizados y sin inversiones; sin ayudas a las Sociedades; el turismo de pesca solo testimonial; con muchas más complicaciones de las que ya había para poder pescar; y suma sigue. Baste un ejemplo: En un determinado coto se ha pasado de 11.000 permisos antes a menos de 500 ahora.

Desde la FCP pensamos que viendo los resultados de la gestión centralista queda todavía más claro que el modelo bueno es el del convenio de colaboración con los pescadores.

La FCP también ha tenido que hacer un ejercicio de transparencia tan importante como doloroso, porque debe quedar claro que ni mucho menos toda la culpa fue de la Administración. Nosotros tuvimos un presidente incapaz de gestionar una herramienta, el convenio, perfecta para el desarrollo de la pesca. Se fue por el camino de los apaños y los amiguismos, y en esos cantos de sirena cayeron unas pocas Sociedades de una parte del territorio que se creyeron con derecho a hacer lo que les viniera en gana. La FCP ha llevado estos temas a los Tribunales, y el primer juicio será en el mes de junio, aunque por descontado que no será el último.

Actualmente tratamos de arreglar con la Administración el desaguisado provocado por los anteriores responsables políticos y federativos. La FCP entiende que ha de ser colaboradora directa y leal de la Administración, que es la responsable final, pero esto no quiere decir ser vasallos, sino colaboradores; no siervos, sino ciudadanos. No somos la correa de transmisión de ningún partido político o de ninguna Administración.

Queremos colaborar para recuperar la pesca y los ríos, pero en ningún caso para fomentar las prebendas y los amiguismos. Nuestra función es social y abierta a todos los pescadores y deportistas federados y no federados; basta con que reúnan una sola condición: Que les guste la pesca. Tratamos de resolver el máximo de los problemas de las Sociedades y de los pescadores, ayudándoles jurídica, técnica y socialmente. Algunos ya se han resuelto, muchos otros no. En el campo económico, la FCP no quiere ni dinero ni prebendas, quiere las herramientas para que junto a las Sociedades podamos alcanzar nuestro común objetivo de conseguir una pesca de calidad en Catalunya.

Nos choca y mucho cuando nos dicen que “eso no se puede hacer, no hay dinero”, que “haríamos esto y lo otro pero no hay presupuesto”, y es que siempre hay un “pero”, y además un culpable para todo, que naturalmente siempre es la FCP. No puede ser que no tengan el dinero de los pescadores contribuyentes porque las tasas que nos cobran por licencias, permisos y concursos son tasas finalistas que obligatoriamente se han de revertir en el rio y en el mar, y no perderse entre los pasillos de una Administración cuyos funcionarios además son los garantes y responsables del patrimonio de Catalunya. Los componentes de la FCP son vocacionales, viven de sus trabajos, y su interés es salvar un deporte y la representación de una masa social de pescadores de la que cualquier país se sentiría orgulloso. Y es una organización democrática porque contamos con las Sociedades y los deportistas y en ningún caso queremos secuestrar a la sociedad civil. Que no le quepa duda a nadie que los problemas que pudiera tener la FCP con la Administración se irán resolviendo, pero no nos vamos a echar atrás, llevamos 7 años luchando y estamos dispuestos a seguir 7 o 14 años más hasta recuperar la dignidad de este deporte, el buen nombre y el prestigio de la FCP y de las Sociedades, y que se indemnicen y reparen las injusticias hechas al colectivo de pescadores. Podemos morir en el intento, pero moriremos de pie.

Vemos el futuro con pesca sin muerte, escenarios, reservorios, escuelas de pesca, competiciones de buen nivel, menos complicaciones burocráticas, mas turismo de pesca, que se reinvierta en ríos y costas lo cobrado a los pescadores, un deporte asociativo y familiar, y en los ríos peces y caudales de aguas limpias, con alevines y regeneración.

Una reflexión final: Unidos, unidos, unidos… o volver a los amiguismos de todas clases. Vosotros decidís.

Barcelona, 7 de marzo de 2014

Albert Vidal Arconada

Presidente de la Federació Catalana de Pesca Esportiva i Càsting

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